Latest Entries »

martes, 18 de mayo de 2010

Vista hermosa del “Desparche”


Vista hermosa del “Desparche”Jabadiah

Tarde lluviosa, US and Them en mi computador. Estudio frio, lugar de trabajo clausurado para la ignominia de quien se atreve a interrumpir un rato de conocimiento puro. Un carro, dos carros, tres carros, una buseta verde con rojo acaba de pasar, tan tranquila como se ve, es un infierno viviente allí dentro, agolpada de personas que anhelan llegar a donde sea. La señal de pare inerte pero de rojo fuerte, anhela que la miren, que la cuiden… ¡ahí esta paren por favor! 


Down and out, letras de mi canción que se atraviesan en mis pensamientos, arboles que se confunden con mis ojos tratando de enfocar a quienes desde mi altitud se ven pequeños como hormigas, me da la impresión de poder cogerlos y arrullar aquel niño que tiembla del frio por la lluvia incesante de la ciudad. Bello gris, bello smog, bella mujer con su novio en la esquina, de gancho lo inhalan todo, yo solo inhalo el tinto que me han servido muy gentilmente mis padres, tintico que no puede faltar mientras escribo, las persianas de mi estudio juegan muy bien con la vista de la avenida principal de mi apartamento… también la sicodelia de los altavoces que me dan un Pink Floyd de antaño, obra de arte es, como el beso que allá abajo imparten a quienes los ven, me recuerda a Santa Bárbara, aquel paradero, aquellos transeúntes que  locos se volvían al ver el beso francés con mi antigua amada, igualito, no me jodan, no me hagan recordar, que ya cansado estoy. 


Brain Damage, ahí voy, lunático como la letra al querer escribir un cuento sobre mi día, sentado en mi escritorio con vista a la Boyacá y la lluvia que adorna con finas pinceladas mi ventana, pintura transparente que parece un arte abstracto en mis vidrios, punticos finamente colocados, pareja que apasionadamente se besa, son la obra de arte perfecta, explotan en un sinfín de sentimientos. Un carro, dos carros, tres carros, el lunático está en mi cabeza, riéndose de mi rato de ocio en el que escribo este cuento, me haces cambiar, me haces escribir lo que digo, abres la compuerta, tienes la llave de mi cabeza… hay alguien en mi cabeza. 


Que lunático, así como Pink, gracias por compartir este tinto conmigo, gracias por verme en mi lado oscuro, o como tú dices, en el lado oscuro de la luna,   prados no cortados por el vendaval de estos días, sigue creciendo, sigue marcando mi locura, todo lo que toco, todo lo que como, todo lo que destruyo, todo lo que veo, todo lo que santifico, todo lo que apuesto, todo lo que creo, todo lo que hago, es mi adiós,  es mi pelea contra el destino, es mi pelea contra la cotidianidad, estoy eclipsado por la Luna, he acabado, la oscuridad llega, el rojo se hace presente, no en la señal de pare, sino en la Luna que pronto se cansó también de la frivolidad de las noches, como diría Pink… Los veo en el lado oscuro de la Luna.

sábado, 15 de mayo de 2010

Ruta Pico


Ruta Pico - Jabadiah
Impresionado por un mundo alterno, agujero negro que se quedó en el tiempo, holocausto de tendencias surrealistas cundidas por la degradación humana. Rodando entre calles y edificios curtidos por hollín, pintorescas ventanas del servicio que se me ha otorgado, cortinas rojizas y sillas de terciopelo con olor ha usado. Divino niño inmaculado, cuarto de espejos del viajero sideral. Transeúntes buscando espacio para sus posaderas, canción folclórica de impecable sonido rayado, estéreo viejo con volumen a todo dar, da la bienvenida a muecas disgustadas y un par de coros de viejas, que creo, están locas al cantar a grito entero. El bus se detiene elegantemente al ver una bella mano extendiéndose en el horizonte casi borrado por el smog diario. Pasa la registradora, contoneo de caderas dispuestas a robar la atención de todo aquel que viaja aquí. Mañoso al dar las vueltas, poniendo a funcionar su armario de espejos de lugares estratégicos, ¡ah chofer loco! Tú disfrutas y yo contemplo el pantaloncito con medias de malla. Linda figura. Viejita loca no te hagas, no me mires mal, aunque tu belleza la esconden los años, centro de atención fuiste en lugares de antaño, esos que contemplaron enaguas sexys y fajas esculturales de tranvías centrales y carruajes glamorosos, entre casas viejas coloniales donde algún día viajaste en busca de aquel hombre vestido de charol y fino sastre.
Se va haciendo de noche, este cuerpo metálico ya no da abasto, necesito un poco de aire, pero no importa, me aguanto. Junto a mí, aquella caderona que por un momento hace soñar a los hombres solteros y casados, ¡sinvergüenzas! Recrean ojo mientras sus esposas quien sabe si lo hacen con un joven, que como yo, pueda estar junto a ellas coqueteando como lo hago con la caderoncita. I see your hair is burning... Guapa, no me atrevo a mirarte, temo cruzarme con el iris de tus ojos que aun desconozco, Jim me sorprende, canción al azar salida del MP3 maniático. Electrónica mística que también hace parte de un cortejo peculiar con olor a smog y cuerpos agolpados, mientras rodamos por la ciudad frenando sin cesar. Calor emanamos, increíble sauna humano, ventanas empañadas, mujer hermosa ¿Qué te dispones a elaborar? No te muevas así, no te contonees como serpiente entre matorrales, no te quites tu chaqueta de cuero, hombros delgados, espalda fina como la seda, acabas de dejarnos ver aun más tu piel, torso sacado de los delicados pinceles de un artista que busca innovación dentro de la cotidianidad. Come on baby light my fire, de nuevo Jim. Rozo descuidadamente sus piernas con las mías -perdóname no fue mi intención- reacción de reflejos venida de mi inconsciente ¡Que estúpido fui! ¡No pudiste decir algo mejor! -No te preocupes, tranquilo- sonrisa acompañada de un azul esmeralda en sus ojos. No me quiero bajar, no me importa sufrir este calor, no hay temor de pasar mi destino por el muro humano que esconde la salida del bus. -Disculpa ¿Puedes abrir la ventana?- un tipo a mi lado jugaba la misma estrategia por captar su atención. - No te preocupes yo lo hago- sin dejarla reaccionar lo hice yo. L.A woman, sunday afternoon, ciudad de los ángeles, mi ángel guardián, oportunidad colosal, no dejaré que te arrebaten de la silla en la que estás, ¡viejita no te burles, no sigas! que de seguro en aquel tren de carbón, conociste a tu viejo bonito, viejo querido, espera en la mecedora para hablar de tus botas de cuero y calzones mata pasiones, que en esa época mataban corazones… eróticos eran ¡cállate viejita! Es mi oportunidad de conocerte, mujer arribada por la improvisación del destino. No me mires así, yo se que lo esperas. No te rías tú tampoco, me intimidas más. No me mire mal viejo, usted perdió la oportunidad. Por sus técnicas bobas, gracias, me ha hecho quedar como un rey.
My pretty child, my sweet one…   Cabellos los esconden, cautivas mi nariz, hueles a margaritas, lindo labial llevas, es mi oportunidad, mi canción depende de ello, no dejes que el calor te sofoque, tapate que los sujetos ahí arriba están maravillados con tu figura, mírame mientras trato de enseñarte que hace varios minutos he intentado hablarte por el nudo que no me ha dejado. Aquí voy sin más preámbulos, te diré lo que mi corazón ha intentado en latidos velocidad luz. Mis extremidades aguardan y tiemblan al retener tal fuerza de esas mínimas palabras. ¡Viejita síguete burlando! Ya estoy cansado, chofer ayúdeme con su estéreo viejo, ponga algo propicio para este celestial encuentro. Ya tenemos suficiente con lo espichados que vamos en este viajero metálico de antaño. -Disculpa por favor-. No sería yo, no sería la viejita, no sería nadie más si no tú, ¿Dónde vas? no he empezado con mi plan, no aprietes ese botón, ese que dice con flecha roja “timbre aquí”. Han ocupado tu puesto, y como un idiota me presto a tu infaltable decisión, no recordaba que este era un viaje sin retorno, esperabas tu destino, perdí noción del tiempo - mijo bájese, yo sé porque le digo, esa mujer esperó su reacción y usted falló al pensarlo, debería aprender de mi viejito Eustacio, que me lo pidió sin vacilarlo tanto – No me bregues viejita, que tus tiempos son otros, aunque seguiré tu consejo, no me gustó que te metieras en mi indecisión. Chao vieja, chao parce, chao lata de sardinas, sauna natural de ricos olores, ¡Me bajo por acá señor! No me dejes mi amor, no te asustes si corro por ti. - Tonto fuiste al bajarte, me cansé de darte señales. No digas nada, mi corazón quedó roto, me ignorabas mientras yo, aguardaba por ti. Rozaste tu pierna vilmente y mi ser enloqueció, fuiste cortés al no dejarme levantar y mi ser esperó una conversación. Preferiste mirar mal aquel tipo en vez de mirarme a mí. Jugabas con la viejita que estaba al otro lado, ¡Esa que se burlaba de ti! pendiente de sus risas, y yo a un lado esperando que te rieras conmigo de sus chismes ochenteros. Déjame seguir mi camino, vuelve a vivir el amor de buseta con otra mujer, yo no quiero saber de amores a primera vista-  No me olvides en esta acera, no sigas contoneando tus caderas, me dejas sin palabras, no te vayas sin mí, he bajado de la buseta por dedicarte un pedazo de noche. Vecindario de casas suntuosas, bosques perdidos entre cemento y urbe, denme su inspiración de creadores en el olvido, junto a Júpiter reluciente del firmamento, ofrendo estas palabras a la mujer que me ha dejado sin aliento. – Tienes razón en lo que dices, no soy tonto, solo he quedado atónito. Mil años no alcanzarían para describirte, no dejes que la furia nuble tu mente, viajando horas en aquel bus, busqué palabras oportunas, ángel que cayó de los brazos del cielo, tus alas son el refugio que he buscado para anidar el amor perdido en las profundidades de mi sangre. No te vayas, contempla junto a mí la belleza de la ciudad inmaculada por el brillo de tu presencia. Frivolidad del momento, une tus labios con los míos, siente las energías colisionadas y formemos este círculo amoroso de buseta- 

jueves, 13 de mayo de 2010

Ambulantes Errantes


Ambulantes Errantes - Jabadiah
Días lluviosos y asolados por el calor, agradable mezcla creada por un ente que no sé si es Dios o el mismísimo Buda, que con su sonrisa, pareciera tramar algo bufonesco. Lo envidio, viejo gordo y calvo con joyas en sus ropas y sentado sobre una alfombra bastante cómoda. Da igual, yo soy mechudo y grimoso para los que caminan cerca a mi cabeza mientras dormito en la acera. No estoy obesito, soy el sueño de modelos de la “high” y mi alfombra son los cartoncitos que sobran de las tiendas de almojábanas, pan de bono y churros del centro de la ciudad. Deambulo cada día de trabajo llevando y enseñando a transeúntes despistados, que no saben si aprender o correr por mi aspecto, mientras explico, donde un caudillo clamaba por la independencia de una clase baja y la liberación de la pobreza emergida desde los cimientos mismos de lugares denominados Cartuchos, Esos ya inexistentes. ¡Dulce hogar expropiado! Que será de mí sin tu regazo, desplazado, sin ti. Eso ya no importa, conllevo la pena entre un país pequeño de barrios extendidos, con culturas diversas emergidas por invasión propia. Multicultural territorio que por herencia es nuestro, así tengas casa y yo cambuche ¡me encanta que vengas a mi propia urbe! la del centro de la ciudad que descansa entre luces de postes viejos, tan altos como urapán solitario de cuadra vieja con hollín. Calles que cuentan cuentos como yo trato de hacerlo. Lanzas monedas a mis brazos, sin atinar a mi vaso de kumis plástico, alcancía de los sueños diarios que se ha convertido en mi monedero de lujo… Es hora de despertar de los sueños asfalticos. Levanto brazos, estiro piernas, peino la barba, ¡Es muy larga, se me olvidaba! Me toma diez minutos, saco la mano de la barriga, acaricio a mi amigo, ¡Mengano venga pa’ca! No lama mi mano, no hay que merendar. Brilla el cielo, agraciada mañana adornada por azules puros, mares vírgenes, blancos desvanecidos como brochazos desgastados. Hoy es un gran día para laborar, ¡quién dijo que hay desempleo! ¡Es uno el que se lo debe maniatar! Mucho loco. Loco usted no me bregue, yo si trabajo, no me quejo de mi ciudad que me ha dado tanto. Monserrate, templo de la promesa mensual y última solución celestial, vamos pa’lla Mengano, que en las escaleras conseguimos monedas, unas feas otras brillosas, da igual, lo importante es que no sean de mil, loco soy pero no estúpido, deme dos de quinientos, ¡Que le pasa ñero! esas también están falsas, mejor deme sueltico que con eso me defiendo. Señor caído te ofrendo dos mil pesitos que he recibido, de las ganancias que me has dado, este es mi sacrificio. Vamos Mengano que nos espera más labor, bajemos a la Plaza de Bolívar y protestemos frente al Palacio de Justicia ¡Deme trabajo, soy desempleado! Camine más bien miramos a quien cogemos y enseñamos, la delicia de vivir en la urbe bogotana, suite de cinco estrellas, miles de metros cuadrados, me tiro donde sea. Parque del Renacimiento donde me arruncho junto a Botero, me siento estrella de cine al dormir con famosos gordos y brillantes, que envidia me dan… Si ya sé, estoy loco. Camine Mengano que falta recorrer más, ya casi llegamos. Primero visitemos aquel pueblo, de casas viejas que destiñen madera, pueblito viejo, que rico viaje, fuera de las drogas aspiro tu antaño, me he encontrado en medio de la ciudad con la época colonial, de criollos en revolución y españoles locos,  ¡Policarpa exclamó! "¡Pueblo indolente! ¡Cuán diversa sería hoy vuestra suerte, si conocieseis el precio de la libertad! Ved que aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más" Eche pa’ bajo Mengano, vea ese edificio esquinero, que salvada te pegaste mi viejo, casi eres demolido por mediocres. Vengan y les cuento la hazaña del maestro Arciniegas. Tal iniciativa no valió, su historia era de reconstrucción, estúpidos criminales provocaron incendios, llamas dejaron en ruinas la antigua casona, nuevo Palacio de Liévano, cuna de la alcaldía distrital. ¡Sigan, sigan! aquí hay más campo para seguir contando la historia de un Sultano y un Mengano, ¡cállese perrito que no es con usted! Perdonen ustedes este perro loco, decía. Un Mengano le puso nombre al edificio y un Sultano lo diseñó. ¡Si Mengano! ya cuento quien fue Gastón Lelarge, el arquitecto francés que entre pinceladas y creatividad, dibujó con gran esmero lo que vemos a mi derecha. Señor transeúnte siga, bien pueda le cuento la novela. Esa de quienes construyeron las joyas que no nos ponemos como los de la farándula criolla, pero sabemos por cultura son nuestras y adornan la historia de antepasados rolos o cachacos, como quieran llamarnos. De la misma manera te albergamos paisa, te queremos en nuestros barrios compadre costeño, para todos hay espacio, pero mejor no me extiendo, permítanme merendar un poco, nos pillamos luego. Once de la mañana que rico postre de ese tal Cirano, de lo de antaño es lo mejor que he probado, tenga un poquito pa’ su resaca Mengano, todavía lo veo mareado por los chorritos de Quevedo, lugar teatrero empedernido, entre chicha casi en el olvido, mucha tomamos pero que numero nos fajamos, danzando cumbias de mundos paralelos, ese ha sido otro gran lugar de trabajo improvisado. Vámonos que ya es hora, bote el desechable ¡Chite perro! ¿Por qué me muerde? Hablo del envase que debe depositar en las canecas de la séptima, las enrejadas de cada calzada, allí en frente de ese hotel Tequendama. Subamos por donde se ven las estrellas, las que de noche alumbran más, que los faroles del eje ambiental. Si que rico, ahí te bañas Mengano, pero está mal, contaminas las aguas de San Francisco, mejor cuidémoslo de los otros colegas, los Nietzsche de nuestra era, que no escatiman esfuerzos por querer llamar la atención ¡cuidado con el loco! Ya relájese que vamos pa’l paraíso, ¡aquí contaré otro cuento! Erase una vez un tal Copérnico que decía “Oh cielo si en el día brillaras con tal intensidad que en la noche, alcanzarían el doble de días para estudiarte y admirarte” revolucionario de las estrellas, he aquí a unos niños de escuela, que inocentes saludan a Mengano y escuchan mis historias, pero lo que no saben es que mi perrito es universo de bichitos. Bueno decía, las estrellas se congregan en este solo punto olvidado, un poco por los juegos mecánicos de mundos aventureros y mágicos, este es un mundo astral, viejo como si solo, pero rico en aventuras fantásticas de imaginación creadas. Cometas que solo en películas alcanzarías, constelaciones de signos que ya ni recuerdo a cual pertenezco, da igual, todos los días son mis cumpleaños estudiantes míos. Cada día me regalan lindos obsequios, papitas fritas, tajaditas, chitos, no tranquilos, sigan platicando. Mejor pidan un deseo en aquel santuario. Circule Sultano, digo Fulano, ¡ya me confundí Mengano! Chao niños sigan con el recorrido que yo me embarco a otro camino, uno un poco más terrorífico. Marche señor Mengano, esta vez no hemos recibido monedas, hemos sido bien alimentados ¡ah niños! Sándwich de bolsillo y pollito frio, las meriendas nos han ofrecido por contarles un poquito del planetario lindo. ¡Deme una monedita loco!, Crispeta, mi viejo, que anda haciendo por acá, fijo encomendándose a los ilustres del panteón del Central. Almas lánguidas, moradas espectrales, aroma de paz, extraña quietud entre la Bogotá caótica. Crispeta, que rico sería dormir aquí junto a un ex presidente, mi par, porque presidente soy, no hay jefe, nadie más que yo, Mengano mi fiel vice, pero nada más. Cris deje de pedirle a los muertos, no sea loco, pídale a los vivos, pero ojo con el vivo que lo trate de loco ¡Nos pillamos en el cielo de locos! sigamos Mengano. Divagando realidades, rieles y fierros, ruidos y estruendos me llevan al norte de la ciudad, Mengano no te quedes, corre hacia el tren, ese que retumba la sabana y es admirado aun por la modernidad de sus habitantes. Conoce mientras andamos colgados del vagón, los verdes campos aun inexplorados, los humedales que acuden a gritos por nuestro socorro, singulares formas hacinadas por el smog y la metrópoli. Pobres animalitos Mengano, de todas formas aquí los cuidamos, la Bogotá ha evolucionado a lo natural entre la artificialidad de su forma, ciudadanos concurren ante tu preservación. Aquí me bajo yo, mil gracias viajero negro metálico, estela dejas en años de preservación, motor a carbón, ciudadano bohemio o campesino arraigado sigue viajando por tus sueños. Sigamos el camino hacia la nueva bendición, hacia un lugar homónimo, albergue vagabundo, he aquí mi nuevo número. ¡Mengano sit! Siga la dama, siga el caballero, venga y mira el perro rumbero, danzando frente al templo que otorga el milagro de ver, a Mengano saltando con el merengue de un tipo que siempre loco se volvía, así como yo, por ver la belleza de Lourdes. Alargando tu figura hacia el cielo, cada vez lo alcanzas ¡oh! ¡Exaltación divina! Tus feligreses anhelan viajar contigo aferrados a tus puntas, déjame un espacio entre tu cristiana femineidad. Iglesia mía, iglesia viajera, contigo desde las tinieblas, baila Mengano junto a su figura, implora ser bien recibido, siga la dama, siga el caballero, gracias por su tiempo y por escuchar mis cuentos, un día más de trabajo he ganado, faltaron lugares por recorrer, mis pies no dieron abasto. Sin mocasines ni sombrero, ni siquiera calcetín, con mi perro hemos sido obstinados con nuestra labor, contar al transeúnte despistado y el extranjero avivado por el pasado, lo que nuestras mentes han guardado. Sí, estoy loco, pero loco por tu belleza, loco por saber que tus calles acogen a otro como yo, que entre parques duermen. Noventa y tres, novios, libertador, no ese no, mejor del virrey, donde de noche soy rey, feliz por la osadía de enaltecer tu ser tan solo con palabras de un ente creído como irracional, Mengano también ayudó, dale crédito también, un pancito estaría bien, uno de doscientos, o bueno uno de mil por su baile pintoresco. Septimazo seguro, vuelvo a mi hogar, lugar de Art Deco y Nouveau, no hay contradicción, hacia el cerro divisando la torre que maneja el tiempo que se me ha ido, habitante de la calle me ha concedido, tener consideración alguna del tiempo, ni los años envejecen, ni mentes se rasgan ante tal preocupación. Libre con Mengano, Sultano, hasta Fulano, locos de la calle que no me han dejado. Se me olvidaba el viejo Crispeta, hombre de asterisco pelaje craneal, todos felices por la vida que nos ha tocado, disfrutamos de narrarles lo que sentimos, ¡cállese loco déjeme hablar! Pasión siempre despiertas a todo aquel que vivió en tu historia, aunque sé que no existen, Menganito me lo dice ¡No te hundas más mi viejo! Que sin ti, parte del patrimonio se irá,  mejor observa a este animal, que como tú, aprendió a caminar, yo de bebé, tú ebrio, de los placeres del vino caliente de Quevedo que te has dejado llevar. Recuéstate que otro día vendrá, para contar los placeres de vivir en esta ciudad multicultural, Mengano a tu lado dormirá. Hasta mañana mi viejito, otro día citadino se ha esfumado al occidente, de lluvia naranja bañada la sabana, último haz de luz, nos vemos mi compañera Bogotana.     

Cool!


Jabadiah
Chirretes drogas y éxtasis de rumbas caóticas
Colombina, chicle bomba, explosión alguna
Strober, chispitas en los ojos vidriosos de la luna
Canciones retumban, intestinos están de rumba
Juventud extasiada, alcohol en las entrañas
 Menores adultos, cedulas falsas
Conducen a la rumba cool! Desenfrenada
¡Dame más! dama vas, deliciosa fisonomía
Corrompida por tu baile, cansada de viciarte
Ahora buscas con quien apiñarte
Nalgas, coxis, entrepiernas entrelazadas
Es el baile cool! De la danza cargada
De sustancias químicas, farmaceutas con gracia
Placebos ricas mentas tragadas.

¡Qué bonita!


Jabadiah
Tú no la conoces porque es de difícil acceso
Es la hermosura milagrosa
La medicina de polímeros ha rugido
Soy testigo de la belleza y la fealdad
Adornada por alguna de ellas he sido
Sublime eres ¡Oh admiración superficial!
Apareamiento de frases contra mi ser
Las babas del hombre iluminaron mi piel
Sacudida por días en las enredaderas de la pasión
Los hombres saciaron su venir en mi nueva forma
Nunca me di cuenta de tal presión…
Pechos oprimidos, derrier comprimido
<> lo dicen los demás
Centro de atención por mi nuevo yo
Entre drogas y alcohol <>
Nueva satisfacción ¡increíble sensación!
Hazme el amor, úsame como nunca
Gracias por saciarte en mi cuerpo
Yo nunca pude hacerlo sin pedirlo
Ahora todos rasgan vestiduras… las arrancan
Ya no importa lo que fui, siliconas soy
No hay dolor, no hay amor
Lujuria sin razón, sexo sin compasión
¡Qué bonita soy!

¿País de Igualdad?


Jabadiah
Eso no existe mejor comer perdices
No me invente lo bueno
Mejor úntese de lo que es bueno
Que aquí le tengo el cebo
Con el que me humecto
Bote el gel, mejor  tenga miel
Al natural la igualdad es bien
No sea tan sabiondo, mejor prepare el horno
Ahí hay carbonera, eso es a pura candela
Ni microondas ni neveras
Aquí es puro lavadero y leña
Ahora póngase estas alpargatas
Y sufra de la igualdad
O mejor deme sus mocasines
Provéame  un poquito de lo que llama normal
Muestre ese coso para espantar bichos
Los que pican al señor sultán
Me rio porque yo los ahuyento al natural
Con golpe de ala, repelente fenomenal.

¡Joder!


Jabadiah
No me jodas más que me tienes cansado
De que jodas a la vida que lo hace por caminar
Entre caminos jodidos que niegan estarlo
Por joder con quienes no merecían transitarlos
Jodiendo por volver a rumbos de  ajenos horizontes
A lo lejos los diviso, también están jodidos
Mejor sigo este bonito camino
Uno que no está jodido con tus impulsos dañinos
Esos que joden a quienes tratan de fastidiarme
Por ser único entre especies que aun no se definen
De que jodido lado desean homogeneizarse
Personalidades que resisten ser simples generalidades
Que se joden por subsistir con vacías deidades
Objetuales y efímeras ¡Que jodido fastidio!
No quiero ser parte de un montón de jodidos ignorantes
Que creen en un ideal vacio.

Flameante


Jabadiah
Vuela a lo alto donde el sol abrasa mi canto
Con las flamas de una vida extinguida por la muerte
Encuentro la más noble resurrección de mi estirpe
Sollozando las almas de una sola que se cree difunta
La ceniza renace animada por el fuego
¡Danza conmigo quema mi estribillo!
¡El Fénix ha vuelto, amanecer nuevo!
Los días en la noche, el sol que la esconde
Corazón que arde, alas flameantes
Penetran ventanas contra sueños pesados
Humanos serenos despiertan violentos
Gran destello, lienzos atrevidos, artistas expresionistas
Leyendas invento al no creer en ello
El ave ha vuelto, entre cenizas ha desabrochado
Las llamas de las que se esconden los absueltos
Porque ella no cree en redención
Funde su alma junto a los restos humanos
Simbiosis eterna por eso no yerras
En el intento de conseguir hazañas sagradas
De resurrecciones soeces para humanos de valores.

Hu-idra


Jabadiah
Las orgías sacras me han creado
Como abominación de ciertas facultades
Transito por los pantanos de Lerna
Causando dolor en quienes los atraviesan
Ni siquiera dormida soy apacible
Suspiros se convierten en nieblas densas
Matando a quienes se aventuran
Por cortar la cabeza de la inmortalidad
Usando como copa el cuello que la adorna
Para beber mi sangre, secreto invaluable
Ahora oculta me encuentro entre mundos modernos
Añorando de nuevo los tiempos antiguos
En que el hombre se encontraba entre flechas y rastrillos.

Religiosidad irresistible


Jabadiah
Soy la fémina codiciada de las plantas
Que rasga con sus brazos la hierba
Mala no es porque mi figura es fiel
A la belleza de mi ser y la inocencia de mis manos
De plegarias que invocan seres entre arboles
Iguales a mí, pero manipulables son
Al pensar que mi esbelta figura es para su bien
Momentáneo… disfruta de las mieles del supuesto amor
Que yo preparo mi recompensa por tu pasión
Reviso tu cuerpo de pies a cabeza
Aunque pequeño es igual al mío, lo cual admiro
Por eso he decidió devorarte
Para también saciarme hasta hastiarme
De tú también esbelta pero viril figura
No te preocupes que al cielo viajaras
Porque en mis rezos una plegaria a ti se elevará.

Leviatán


Jabadiah
Estupefactos esperan mi aparición
El drama gusta de mi afición
Cazar pescadores temerosos de mis ojos rojos
Esos que en la noche iluminan mares y hondos lagos
Cuídense que mi gran ser locuaz es
Al querer cazar y morder carnes
Desprevenidas del pasar de la sombra acuática
Sacudiendo y golpeando embarcaciones hacinadas
Comiendo entrañas en suculentas vendettas
Por olvidar mi existencia feroz y certera
Furia de acuáticas mezclas
Cocodrilos, dragones, incluso ballenas
En orgías han creado mi apariencia
Por provocar temor en la superficie de las aguas
Donde seres se aventuran con sus pobres lanchas
A ser devorados por mi voraz alma.

Monstruosidades recónditas


Jabadiah
Soy falso ¡Eso es bueno!
Mi frialdad demuestra mi inanimada creencia
Entre siglos duermo y no me salgo
Del lago en que se cree existo como misterio
Ahora yo les digo a esos desconocidos
“Pienso luego existo”
Y yo existo en sus mentes incrédulas
Como mi morada más quieta que mis aletas
El frio las entumece con su presencia
De estas aguas dulces y mansas
Aguardando a ser invadidas por sus patrañas
Riendo en lo profundo por sus copias baratas
De pieles grises que no se parecen
A las de mi blanco ser que emerge ante elegidos
Mimetizadas del ojo curioso que me ha buscado
Esperando milenios ahogados
Tal cual como las visitas a mi morada han mermado
Dejando el descanso de mi vida a un lado
Disfrutando de la quietud de mi gentil lago
Que en glaciar convertido, congelado he vivido.

La virtualidad


Jabadiah
Es el cielo que despierta esa lluvia
Agua que no moja, cosa tan extraña
Ciegos que juran ver lo que yo veo
O seré yo, quien se confundió de plano sideral
Da lo mismo pertenecemos a la misma metrópoli
Start Again, Loading…
Los anuncios que reinician el sistema
Burocracia extrema que nos conlleva
A ser un chip más de un hardware infernal
Aunque la era dorada de la tecnología se llamó
Por ser la única que sirvió
Contra el desperdicio, ser humano sin distinción
Amor, odio, estupidez, verdades, mentiras
Ahora energías alternativas coexistirían
Tangencial, alternativa, onírica, binaria
Las nuevas ecuaciones humanas
El nuevo régimen que importaba
Ya no más emociones y tontadas
Evolución desplegada
Deshumanización, desarrollo con convicción
Seres humanos andrógenos de desarrollo
Marcan finalmente la parte final
De este capítulo de circuitos y descaro
Por pretender la tecnología la única que dictaría
La era final, ¡ser humano trivial!

Saltimbanqui Improvisado


Jabadiah
Suaves melodías de la ciudad
En el motel que he vivido
He tenido que decirte
He llegado a implorarte tu vida
Corre sin rumbo di lo que quieras
Solo deja sentir esta canción
Mírame desde el balcón
Saltimbanqui loco de placer
¡He venido a implorarte tu vida!
No la apagues que la antorcha sigue encendida
Notando tu presencia crece virilmente
Quema el techo de mi bufonesca canción
¡He venido a implorarte tu vida!
Sigamos bailando como ardillas
Corre por las escaleras como tronco en espiral
Engatusar tu mirada, hacerme desear
¡He venido a implorarte tu vida!
Qué rica es la teatralidad de mi voz
Deliciosa improvisación sacúdete por mí
Ahora tu vida me imploró
¡Monotonía carcomida!

Ladronzuelos Chiquillos


Jabadiah
Sin finalizar cruzando fronteras
Es el día en que no dejaremos la vida
De un indefinido entre las rocas
Tú lo sabes, este es nuestro lugar
Ya no hay más donde viajar
Quédate murmurando creencias como gavilán
Robemos hasta asquearnos de hacerlo
Luego encontraremos otro pecado
Cruzando fronteras volvemos a las rocas
Delincuentes a sueldo pero con un bien interno
Subsistencias hechas polvo ¡Tú lo sabes!
Volvamos al rito diabólico
Que la iglesia ha clasificado como capital
¿Pero qué hacéis?  Has llegado al pecado
Aquí viene otro testamento no leído
Es el hijo del anterior la fiebre que me consiguió
Déjame robar, aquí voy de nuevo
Cazando para mis hijos, ¡que rico lo he conseguido!
¡Vivir como ladrón de pan que no consigue ni que dar!

Amigo Inesperado


Jabadiah
Es tiempo de reconocer
Por qué he venido
Entre niños y jóvenes
Conociéndote como eres
De seguro no aprobaras mi llegada
Deja de lloriquear, deja de respirar
Mejor ven conmigo a jugar
Que yo creo,  la pasaras bien
Entre madurez y juegos fuera del desdén
Con altura y mucho poder
Actos que ahora si tienen un por qué
De la mano conmigo
Recorrerás el futuro de un joven nunca niño
Disfruta de la madurez de un ser adulto
Una fantasía de nunca acabar
Puesto que tu niñez ha dicho adiós ya.

Bloqueado


Jabadiah
Sin descanso no encuentro de qué hablar
Las palabras me han dejado y huido a otro lugar
Mis lágrimas no dan resultado a quienes oportunidades dan
Por ser inexperto de las letras, no salgo de lo underground
Ayúdenme a dar a conocer mi trabajo de la humildad
Porque mi estilo de vida han sido las letras tomar
Socórreme de salir del anonimato
Una oportunidad ¡Qué te cuesta intentarlo!
Alégrame con la dicha de ser un algo
Simplemente busco un trabajo
Satisface mi ser, mira como rio
Por conocer la dicha de un escritor impío
De la falta de imaginación que nunca me abandonó.
Lábrame un futuro con letras de mil años
¡Absorbe mi deseo, un escritor no ha muerto!
Powered By Blogger