Vista hermosa del “Desparche” - Jabadiah
Tarde lluviosa, US and Them en mi computador. Estudio frio, lugar de trabajo clausurado para la ignominia de quien se atreve a interrumpir un rato de conocimiento puro. Un carro, dos carros, tres carros, una buseta verde con rojo acaba de pasar, tan tranquila como se ve, es un infierno viviente allí dentro, agolpada de personas que anhelan llegar a donde sea. La señal de pare inerte pero de rojo fuerte, anhela que la miren, que la cuiden… ¡ahí esta paren por favor!
Down and out, letras de mi canción que se atraviesan en mis pensamientos, arboles que se confunden con mis ojos tratando de enfocar a quienes desde mi altitud se ven pequeños como hormigas, me da la impresión de poder cogerlos y arrullar aquel niño que tiembla del frio por la lluvia incesante de la ciudad. Bello gris, bello smog, bella mujer con su novio en la esquina, de gancho lo inhalan todo, yo solo inhalo el tinto que me han servido muy gentilmente mis padres, tintico que no puede faltar mientras escribo, las persianas de mi estudio juegan muy bien con la vista de la avenida principal de mi apartamento… también la sicodelia de los altavoces que me dan un Pink Floyd de antaño, obra de arte es, como el beso que allá abajo imparten a quienes los ven, me recuerda a Santa Bárbara, aquel paradero, aquellos transeúntes que locos se volvían al ver el beso francés con mi antigua amada, igualito, no me jodan, no me hagan recordar, que ya cansado estoy.
Brain Damage, ahí voy, lunático como la letra al querer escribir un cuento sobre mi día, sentado en mi escritorio con vista a la Boyacá y la lluvia que adorna con finas pinceladas mi ventana, pintura transparente que parece un arte abstracto en mis vidrios, punticos finamente colocados, pareja que apasionadamente se besa, son la obra de arte perfecta, explotan en un sinfín de sentimientos. Un carro, dos carros, tres carros, el lunático está en mi cabeza, riéndose de mi rato de ocio en el que escribo este cuento, me haces cambiar, me haces escribir lo que digo, abres la compuerta, tienes la llave de mi cabeza… hay alguien en mi cabeza.
Que lunático, así como Pink, gracias por compartir este tinto conmigo, gracias por verme en mi lado oscuro, o como tú dices, en el lado oscuro de la luna, prados no cortados por el vendaval de estos días, sigue creciendo, sigue marcando mi locura, todo lo que toco, todo lo que como, todo lo que destruyo, todo lo que veo, todo lo que santifico, todo lo que apuesto, todo lo que creo, todo lo que hago, es mi adiós, es mi pelea contra el destino, es mi pelea contra la cotidianidad, estoy eclipsado por la Luna, he acabado, la oscuridad llega, el rojo se hace presente, no en la señal de pare, sino en la Luna que pronto se cansó también de la frivolidad de las noches, como diría Pink… Los veo en el lado oscuro de la Luna.
Down and out, letras de mi canción que se atraviesan en mis pensamientos, arboles que se confunden con mis ojos tratando de enfocar a quienes desde mi altitud se ven pequeños como hormigas, me da la impresión de poder cogerlos y arrullar aquel niño que tiembla del frio por la lluvia incesante de la ciudad. Bello gris, bello smog, bella mujer con su novio en la esquina, de gancho lo inhalan todo, yo solo inhalo el tinto que me han servido muy gentilmente mis padres, tintico que no puede faltar mientras escribo, las persianas de mi estudio juegan muy bien con la vista de la avenida principal de mi apartamento… también la sicodelia de los altavoces que me dan un Pink Floyd de antaño, obra de arte es, como el beso que allá abajo imparten a quienes los ven, me recuerda a Santa Bárbara, aquel paradero, aquellos transeúntes que locos se volvían al ver el beso francés con mi antigua amada, igualito, no me jodan, no me hagan recordar, que ya cansado estoy.
Brain Damage, ahí voy, lunático como la letra al querer escribir un cuento sobre mi día, sentado en mi escritorio con vista a la Boyacá y la lluvia que adorna con finas pinceladas mi ventana, pintura transparente que parece un arte abstracto en mis vidrios, punticos finamente colocados, pareja que apasionadamente se besa, son la obra de arte perfecta, explotan en un sinfín de sentimientos. Un carro, dos carros, tres carros, el lunático está en mi cabeza, riéndose de mi rato de ocio en el que escribo este cuento, me haces cambiar, me haces escribir lo que digo, abres la compuerta, tienes la llave de mi cabeza… hay alguien en mi cabeza.
Que lunático, así como Pink, gracias por compartir este tinto conmigo, gracias por verme en mi lado oscuro, o como tú dices, en el lado oscuro de la luna, prados no cortados por el vendaval de estos días, sigue creciendo, sigue marcando mi locura, todo lo que toco, todo lo que como, todo lo que destruyo, todo lo que veo, todo lo que santifico, todo lo que apuesto, todo lo que creo, todo lo que hago, es mi adiós, es mi pelea contra el destino, es mi pelea contra la cotidianidad, estoy eclipsado por la Luna, he acabado, la oscuridad llega, el rojo se hace presente, no en la señal de pare, sino en la Luna que pronto se cansó también de la frivolidad de las noches, como diría Pink… Los veo en el lado oscuro de la Luna.



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