Hernan David Camargo Luque
Quisiera vivir como un árbol
Plantado en un lugar en el que nadie me desplazará
Único como especie que alberga otras
Querido por mi lecho de sombra entre calurosas mañanas
Testigo de amores y extraños tatuajes
Que mi corteza acoge como producto de la serenidad
Nunca me dejes, márcame como destino acompañante
Que en antesala de tu vejez
En el mismo lugar esperaré
Implorando tus manos envejecidas por el destino
Déjame sentir de nuevo el suave aliento del amor
Con que tu mujer te concibió
Único acompañante desde la juventud a la vejez
Parecidos a ti, niños vienen a mí
Son tus hijos que conocerán la firma de tu unión
Consagrada bajo la naturaleza de su amor
Que entre cortezas del tiempo conservó
Como lo que a mi existir, un propósito me sembró
Con tus niños como nueva semilla
De mis hijos que ahora crecen a mi alrededor
De ellos también será un pacto de unión
Entre dos personas que se juraron amor.



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