
Hernán David Camargo Luque
El hombre vive de ilusiones, uno de ellos seré
Basta solo tu aroma para avivar mis sueños
De la conquista de tus ojos me alimentaré
Eres una rosa roja llena de amor en su corazón,
Pero marchita si no te acarician y cuidan,
Eres una rosa consentida, son como pétalos tus brazos suaves y tiernos,
Anhelo tocarlos y sentir tu ternura… floreces y lo disfruto
En tu dulce olor me pierdo, perciben tu presencia mis sentidos,
El brillo de tu piel, la belleza de tu forma, tu suave aroma,
Tu calor contenido emana pasión.
Hasta tal punto me ilusionas
Que me vuelvo trizas al saber que esa rosa jamás será mía
Mi alma llora cuando con tus espinas me lastimas,
Floreces con quien quieres y cuando quieres, eres una rosa vanidosa
Sufro al ver que alguien te toca y no lo vulneras
Me cansé de ver que eres la flor vanidosa de quien me enamoré
Ya no quiero tocarte, muerta deseo verte
Mis manos ya están sangrantes, besar tus pétalos aborrezco
Vete rosa espinosa y vanidosa,
Soledad me aguarda, a ti sufrimiento te espera
Mata con tus espinas sin cesar, ya no aguanto más,
Me canse de cuidarte y maltratado siempre vivir,
Te darás cuenta que velaba por ti y nadie lo hará así,
Envejécete y sucumbe ante mí
Pero no derrames tus semillas en mi regazo, olvídate de que existí…
Surcaré los campos y encontrare una flor que no tenga espinas.
Pero primero sé que entre rasguños caminaré
Porque como tú, otras rosas hallaré.


0 comentarios:
Publicar un comentario