
Facebook o ¿Fake-look?
Por Hernán David Camargo Luque
No fue hace mucho tiempo en que “cursando” mi tercer año en el colegio, pensaba en los nuevos proyectos que podrían convertirse en alternativas de expresión para mis estudiantes de bachillerato, aunque algo me inquietaba en el continuo fisgoneo que un agente secreto como lo es la internet, me proveía para dichos trabajos, por supuesto consistía, en lo mal que escribían y se expresaban en un medio masivo de información y comunicación, aquellas personas que viven y conviven en el gran mundo virtual de la world wide web.
Un día de esos monótonos y últimos momentos de las vacaciones de final de año, sentado frente a mi laptop, entre tiempos perdidos y mente flotante, haciendo “click” en todas las aplicaciones en las que el ser humano contemporáneo y un tanto “friki”, inventa para quemar el valioso tiempo que podría disponer para leer un libro o incluso este articulo, que en lo mínimo dejará una enseñanza en las diferentes “FACEtas” de las redes sociales y sus repercusiones en la sociedad juvenil, me encontraba divagando e innovando proyectos anteriores de los cuales, recogimos muchos frutos con los estudiantes que hicieron parte de la implementación del área de Tecnología e Informática como estilo de vida en el colegio, entre tantos recuerdos, comprendí que era tiempo de retomar viejas propuestas que tenían relación directa con la aplicación de las herramientas tecnológicas, en la expresión gráfica y escrita.
Google: buscar: Facebook. Mi primer entrada hacia el mundo inoperante, es gracioso observar como esta red social tiene más noticias que los mismos noticieros colombianos, además de eso resultan más amarillistas que el periódico “El Espacio”, la oportunidad de conocer nuevas personas, está al alcance de oprimir un solo botón, ya se acabaron las salidas al parque o al centro comercial, donde grupos de jóvenes en sus mejores pintas de “viernes de rumba” buscan el “cortejo de una dama” tal como diría por ahí, un gran colega y amigo mío. Entre tantas opciones, me resulta peculiar entrar a la página de inicio del Facebook y observar los chismes virtuales que ansiosamente, todos los usuarios examinan. Estoy seguro que el 99.9% lo hace, y después si se preocupan por mejorar la apariencia de su perfil con nuevas fotografías, editadas con figuritas y efectos de imagen con el típico “Amiz las kiero muzho” o el infaltable “TQM mi mosha”, todo esto pasa por un largo proceso, hasta que el usuario termina colgando en la red, su mejor foto entre cien intentos fallidos que intentaban mostrar su mejor perfil.
Sorpresa y zozobra, obviamente mi condición de educador vería primero los errores que se cometen a diario en este medio, las palabras que viven dentro del Facebook, extraños híbridos de lenguajes urbanos que surgen como una extraña aberración mutada entre la ignorancia y la moda cercenadora de buenas expresiones que conforman nuestra lengua, conversaciones que nadie podría entender a no ser que tuviera dislexia “in extremis” para interpretar lo que se dicen varios usuarios adolescentes en sus perfiles, todos con extrañas aplicaciones que van desde “Pepita Pérez te ha enviado una solicitud de beso virtual” hasta, “Pablo le pidió un consejo al Teletubbie Diabólico” el cual le dice “Pídele un abacho y luego cáscalo/a”. Lo más curioso, es que todos las usan y terminan debatiendo un gran tema, con respecto a lo que les dijo el Pibe Valderrama, Bob Esponja, o la galleta de la fortuna, lo triste es que algunos pocos acuden a los consejos de Aristóteles, Neruda o Gabriel García Márquez. Desgraciadamente esa minoría termina entendiendo mal tan sabías palabras de personajes representativos de la historia, y responden algo como “claro lo tendré en cuenta… ¿?” o “Si tu lo dices”.
Siguiendo mi continua búsqueda de chismes e historias absurdas, era común encontrarme con aquellas calamidades que adornan el gran mundo del Facebook: las relaciones. La unión libre se hacía presente por doquier, y la infidelidad desenfrenada, capaz de cambiar estados tan fuertes como “Kmi está casada con Dieguiz” eran susceptibles en poco tiempo a “Kmi pasó de casada a estar en una relación difícil” y a los pocos días, el nefasto “Kmi está soltera” donde no falta el amigo, conocido popularmente como “gallinazo” o “gusano”, el cual utiliza la opción de “Andrew le gusta el nuevo estado de Kmi”. Casi nunca cambiaban los perfiles, las relaciones pasaron a ser un gran juego donde las personas debatían el estado de cada quien con frases filosóficas, como si de verdad estuviese pasando algo serio, y un gran apoyo de una horda de amigos fieles, algunos que tal vez nunca verían en persona pero que se consideraban “El mejor amigo virtual” participaban del luto, que en este caso “Kmi” guardaba por su antiguo novio. De todas formas, daba igual porque en un par de días ella ya tendría un estado como “Kmi tiene una relación con FeliP” y lo más irónico es que entre los que les gustaba ese nuevo estado, se encontraría “Dieguiz” y otros diez que también estaban de acuerdo con dicha unión efímera como las anteriores, esos que antes decían “te apoyo en todo lo que decidas, mejor que estés sola”.
Círculos viciosos que rodean ese extraño mundo, amigos fieles que entre sus perfiles se pronuncian frases y conversaciones, pero que en persona, fuera de la virtualidad son dos conocidos más, quienes no comparten tanto como en los roles que ofrece ese mundo paralelo existente en aquellas cajas de información y más inteligentes que quienes las usan para tal fin sin otro objetivo especifico. Fue en ese preciso momento de vacío mental, que comprendí la importancia de abarcar un tema tan importante como las comunidades virtuales, o redes sociales. Era hora de plantear un nuevo proyecto para el área.
Entre las necesidades fundamentales del ser humano y las sociedades conformadas en las que pertenecemos, es el poder de la comunicación, una cualidad fundamental que nos identifica como seres intelectuales y educados. Es frecuente encontrarse en el colegio, con estudiantes hablando de formas peculiares, que entre ellos, son formas más de habla que un simple hobby, pero para quienes no pertenecen a dicho grupo, resulta frustrante el ver que una conversación, se ve herida por los eufemismos errados y garrafales de la internet, esos que tienden a confundir palabras y a utilizarlas inescrupulosamente, hasta que estas pierden su significado, usualmente escucho por los pasillos del colegio, expresiones como “¡Uy si amiga que sexo!” En vez de utilizar la palabra “chévere”, ahora para los adolescentes todo es un sexo, sacan una buena nota y es un sexo, conocen un nuevo amigo, y su personalidad es un sexo total, y cuando tienen una fiesta, dicen que va a ser una rumba “sexosa”. Con razón se adelantan varias campañas por parte de la alcaldía y la secretaría de educación, en conjunto con las áreas de orientación para la prevención y educación sexual, usando esos robots grotescos en forma de bebe que, como un “Tamagochi”, lloran cuando tienen hambre o cuando tienen frio y hasta son tan “tecnológicos” que necesitan ser amamantados.
Todo esto me transporta en el tiempo, semanas antes de escribir este artículo, el bachillerato empezó con mucha expectativa, nuevos proyectos y fechas especiales a celebrarse, empezaban a rondar los pasillos. Grupos de estudiantes entre nuevos y antiguos conocerían parte del programa que tenía preparado, en el cual se destacaba el proyecto general, el diseño de un libro hecho por el curso entero, debido al detrimento del idioma en sus perfiles de facebook y sus conversaciones de la grandiosa droga virtual, el Windows live Messenger. Aprovechando las circunstancias, decidí mostrarles su cruel realidad redactora, y como por culpa de la tecnología (culpa de mi área para algunos) se están deteriorando hábitos tan importantes como la expresión de una idea, o la comprensión de cualquier texto por más difícil que se le parezca. Fue así que me permití usar el tablero como la interfase gráfica de sus vidas paralelas del Facebook, describí una conversación entre dos adolescentes.
Conversación del Chat del Facebook:
Zrta. Frutimix Frexita D Zanti dice: Woolap mi mor, kmo ztaz???
Zrto D Frexita mejor digame Zantyp dice: Bn mosh, T Xtraño muxho!!
Zrta Frutimix Frexita D Zanti dice: I io a Thi, T aduruuuuuuuu…
Zrto D Frexita mejor digame Zantyp dice: Vams a Zalir??
Zrta Frutimix Frexita D Zanti dice: Klaruu ia zalgo, ciao beshito!!!
Como todo buen colombiano, los estudiantes se reían de sus propias desgracias, al mostrarles su ignorancia frente al tema que tratábamos, los señalamientos no se hacían esperar: “usted escribe así y le dice a su novia, mosha”, o como en un salón en el cual existía un tal Pepito Perez Kuchurrumin, el cual se autodeminaba así en su perfil de Facebook. En consecuencia, los malos hábitos se hacían presentes en los trabajos del colegio, la mala ortografía, los jeroglíficos despiadados, y los errores gramaticales y de forma, en un proyecto final, eran como el A1HN1 de un profesor, no sabíamos si entrar en pánico y usar tapabocas para no contagiarnos de esa mala ortografía, y también ponernos guantes, por si era infecciosa tan solo por tocar esas hojas con corazoncitos en los puntos de las íes, y en cada signo de interrogación o admiración.
Es justo que se sepa diferenciar lo real de lo ficticio, poco a poco estos errores se toman como una verdad, y en el momento que van a ingresar a una Universidad, ojala no hablen como escriben, en las entrevistas con los profesores o en el peor de los casos con el decano de la facultad (no me los imagino diciéndole “Woolap señor Dkno”), ni tampoco pasen su currículo o formulario de inscripción como una de esas cartas de amor que suelen hacer en las redes sociales, la concientización debe componerse primero por la reflexión, luego por el ejercicio formativo, no solo de lectura, el cual es vital, sino también de expresión escrita, por medio de cualquier método literario para difundir su propia idea, esto es lo que llamo “auto aprendizaje significativo” y es necesario para que el ser humano pueda desenvolverse en cualquier ambiente. Saber leer y escribir es sinónimo de cultura e inteligencia al expresar una idea, así esta sea lo más sencilla posible.
Finalmente, después de dar cuenta de los cientos de realidades que seguramente están leyendo este articulo, deseo compartirles esta reflexión que escribí en los tantos poemas que han acompañado mi propio auto aprendizaje, con grandes frutos para mi vida, y también con proyectos que nunca imaginé posibles, y que lo fueron, tan solo por escribir y transmitir mis ideas sin caer en el error de la mezcla de lo ficticio con lo real.
Define tu vida a tu antojo, pero no cambies tu ser por otro, transformarlo y moldéalo con tus manos, constrúyela como la exaltación de tu propia existencia y vuélvela tu más preciada obra de arte.


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